Wednesday, June 28, 2006

ECOS DESDE VENEZUELA
GUILLERMO GIACOSA
Perú 21

Los gringos poseen el maravilloso don de predecir quienes son y quienes serán los enemigos de la humanidad. La lista abarca un largo período histórico y aunque figuran algunos detestables como Hitler, Mussolini (al principio muy elogiado por EEUU), Stalin y Saddam, nunca incluyó monstruos equivalentes como Suharto, el filipino Marcos, el sha de Irán, o los latinoamericanos Pinochet, Videla, Somoza, Stroesner y tantos otros criminales que condujeron gobiernos adictos a la superpotencia. Ser o no demócrata se limita a coincidir o no con los intereses de EEUU.

La forma de gobierno y el respeto por los derechos humanos es sólo una anécdota. Hoy el nuevo maldito es Hugo Chávez. Por esa razón solicité al periodista argentino radicado en Caracas, Andrés Salleri, que resumiera para ustedes conceptos de la prensa antichavista a fin de saber si la misma dispone o no de libertad. Esto es lo que he recibido: “He aquí un muy resumido análisis de algunos conceptos vertidos en la prensa venezolana durante una semana del mes de junio de 2006.
El primer espacio se lo regalamos a la compañera Argelia Ríos, quien el viernes 16 desde su columna en El Universal caricaturiza al presidente Chávez como un violento dictador.“Su promesa es la guerra para perpetuarse en el poder, una guerra para aniquilar a sus viejos y nuevos enemigos”.
Sobre el acto en el que Chávez presentó los fusiles rusos sentenció: “La mano acariciando el cuerpo esbelto de su fusil ha sido su arenga más florida. El pueblo ya no cuenta. Lo de él es con o sin elecciones. Con legitimidad o sin ella. Por las malas o por las buenas.En los medios venezolanos, el golpe de abril de 2002 sigue siendo materia de controversia. La peculiar visión de la asonada oligárquica dispara inexplicables razonamientos como el de la niña Colette Capriles en El Nacional del 15 de junio: “En abril de 2002 el Gobierno vio la eficacia del miedo. Lo amaestró y ahora lo usa. Pero siempre puede uno preguntar si no tiene también, el Gobierno, miedo a la democracia”.
Una pequeña muestra de cómo se puede tergiversar la historia desde un medio de comunicación masivo.Lo más sensato hubiese sido que la encantadora Colette publicara: En abril de 2002 la oposición descubrió la ineficacia de su estrategia golpista. Siempre puede uno preguntar por qué se intentó derrocar a un gobierno elegido por la amplia mayoría del pueblo venezolano, por qué intentaron abolir la democracia en vez de presentar a su candidato para el próximo período constitucional.
Nuestra tercera y última cita es de Ildebrando Portillo, quien coquetea con el golpismo desde su columna de El Universal. El miércoles 14 opinó que Chávez es "un caudillo que arrebata la libertad al pueblo de un modo horrible y doloroso. Por consiguiente, el pueblo que ama la verdad tiene que buscar, a fin de cuentas, su libertad".A Portillo le recomendamos al igual que a la compañera leer atentamente los diarios, especialmente el mismo Universal donde se publica, el mismo día, una encuesta que da cuenta que un 78 por ciento de los venezolanos apoya a Chávez.En la “dictadura” venezolana, como se ve, las opiniones fluyen libremente”.

Hasta ahí la nota de Salleri que acompaña notas de la prensa de oposición con su propia visión. Informar sobre la cara oculta de la luna se me antoja un sano ejercicio democrático.

Usted juzgue.


Vuelos de la CIA y guerra sucia
Manuel Cerdán
Tomado de Ineterviú

LOS GOBIERNOS DEMOCRÁTICOS no pueden servirse de atajos ilegales para conseguir sus objetivos. Y mucho menos cuando acuden a los argumentos de la “razón de Estado” para explicar su estrategia en la lucha antiterrorista. Nunca han prosperado las políticas que navegan por las cloacas del poder. Y si no, que se lo pregunten a Felipe González, por sus métodos contra el terrorismo de ETA, o a Margaret Thatcher, por sus excesos en la persecución del IRA en Irlanda del Norte (les recomiendo la película Agenda oculta). Principalmente, porque esos recovecos inconstitucionales sirven para alimentar la espiral de la violencia y ofrecen excusas y coartadas a las alimañas del terror para seguir colocando bombas de manera indiscriminada contra la población civil. Al terrorismo sólo se le puede combatir con una policía eficaz, la estrecha colaboración internacional y un sistema judicial que sobrepase las fronteras y la impunidad de algunos Estados. En Europa, afortunadamente, sabemos que ni escuadrones de la muerte ni guerra sucia sirven para acabar con los terroristas. El Estado de la razón debe estar por encima de la razón de Estado y el Estado de derecho, por encima del crimen de Estado.
ESTE LARGO PREÁMBULO viene a cuento por el escándalo de los vuelos de la CIA. Llevamos varios meses mareando la perdiz y nadie osa enfrentarse con contundencia a la vileza de la política de Bush, que viola los derechos humanos y conculca todas las convenciones internacionales. Ningún gobierno europeo se ha atrevido a censurar los delitos de lesa humanidad cometidos por Bush. Se han enzarzado sobre la legalidad y la existencia de los denominados vuelos de la CIA, que llevan a bordo presos de Al Qaeda, pero nadie ha entrado de lleno en el fondo de la cuestión: las torturas, los secuestros, los malos tratos y la total impunidad de la CIA en sus operaciones secretas en Europa. Uno de sus ex agentes, Robert Baer, se queja en su libro Soldado de la CIA –obra en la que se basa el filme Syriana– de la burocracia y la inoperancia del espionaje americano hasta los atentados del 11-S en Nueva York y Washington. Ronald Reagan promulgó en 1983 la orden ejecutiva 12.333, que prohíbe a los agentes de la CIA participar en conspiraciones para cometer asesinatos. Por lo visto, la cruzada en Irak y Afganistán contra Bin Laden ha arrinconado algunos de los protocolos de la agencia. Está claro que los agentes están participando en delitos de lesa humanidad –secuestro y tortura– perseguibles por la justicia internacional.
SI NO SE INVESTIGAN HASTA EL FINAL esos vuelos, ¿qué fuerza va a mostrar el Tribunal de La Haya cuando se sienten en el banquillo criminales de guerra o genocidas? En España, la Audiencia Nacional se ha declarado competente para investigar los vuelos que repostaron en aeropuertos españoles. La instrucción judicial ha sido abierta por el magistrado Ismael Moreno, pero el perfil del juez no es el más adecuado para una investigación de tanta envergadura. Basta con dar un repaso a su currículum para comprobar que no suele arrimarse con la muleta a los casos difíciles. Tuvo en sus manos una interesante pesquisa sobre los negocios de Sarasola y la archivó por aburrimiento. Era a finales de los 90. Lo mismo ha cambiado. Estaremos atentos.

Entrevista a Gore Vidal, escritor estadounidense"Es horrible vivir en EEUU; se nos ha privado del derecho a votar"

Peter Popham
La Jornada

Este anciano, increíblemente sigue como siempre: guapo como una estrella de cine; inclusive se le forma un hoyuelo en la mejilla derecha cuando sonríe o (frecuentemente), cuando hace una mueca desdeñosa ante la podredumbre del mundo. Eso sólo parece incrementar su glamour. Su voz de barítono aún es robusta y musical. Gore Vidal no engorda ni se apelmaza, ni siquiera su piel se arruga a esta edad. Al contrario, parece adquirir la calidad del granito, como si en vida buscara ocupar el lugar que le corresponde en el monte Rushmore.

Me encuentro con él en la Casa della Letteratura, afuera del Corso Vittorio Emanuelle, en el centro de Roma, donde ha pasado la mayor parte de la mañana. Está en la capital italiana para el famoso festival de literatura de esta ciudad, que se realiza en la semiruina de la Basílica de Massenzio, del siglo IV antes de Cristo, ubicada a un lado del Coliseo.

El programa decía que daría una conferencia de prensa, pero ésta se convirtió en una serie de entrevistas, lo que demuestra un sagaz conocimiento de lo que los periodistas quieren de él. Se ha estacionado con su silla de ruedas junto a un escritorio; luce inmensamente pulcro con su traje color arena y una corbata a juego.

Como todos saben, Vidal vivió mucho tiempo en Italia, pero hace dos años, cuando perdió a su pareja de mucho tiempo, Howard Austen, y su capacidad de caminar, regresó a vivir al sur de California. Le pregunté si ve las cosas diferentes en su patria, ahora que ya no vive en el extranjero.

"Nunca fui un expatriado", responde. "Nunca nadie me consideró expatriado con excepción de la extrema derecha. Tenía una casa en el sur de Italia y otra en el sur de California, pero para los círculos de la extrema derecha eso es suficiente para ser considerado apátrida. Estados Unidos siempre ha sido el tema del cual escribo".

¿Qué se siente, entonces, vivir en Estados Unidos de tiempo completo?

"Si a uno le importa Estados Unidos, es horrible. Pero si uno sólo se dedica a hacer dinero, ni se preocupa", responde.

"A Benjamin Franklin le mostraron la nueva Constitución de Estados Unidos y dijo: 'No me gusta pero votaré por ella porque la necesitamos en este momento. Pero esta Constitución va a fracasar, como ocurre siempre con estos intentos. Y va a fracasar por la corrupción de la gente, en general'. Lo que ocurre ahora es exactamente lo que Franklin predijo".

Así, llegamos muy pronto al mensaje medular de Vidal. Como él mismo señala, ha vivido tres cuartas partes del siglo XX y un tercio de la historia de Estados Unidos, y al escucharlo uno efectivamente siente la permanencia de la historia, como sucede con muy pocos de sus compatriotas.

Cuando era pequeño, fue acompañante de su abuelo ciego, Thomas Gore, un prominente senador demócrata; más tarde, jugaba backgammon con John F. Kennedy, con quien estaba emparentado; fue amigo y guionista de Fellini, y se le consideró pionero valiente cuando puso la homosexualidad en el centro de su obra de ficción...

Aún ahora, a los 80 años y confinado en su silla de ruedas, se niega a renunciar a su lugar en el centro del escenario. Sigue siendo el más tenaz, erudito y despreciativo enemigo de la administración Bush. Nadie ha argumentado contra los neoconservadores con mayor pasión o precisión que él.

Le pregunté por qué es horrible vivir en Estados Unidos.

"Se nos ha privado de nuestro derecho al voto. La elección fue robada tanto en 2000 como en 2004 debido a que la maquinaria electrónica electoral es fácilmente manipulable. Llevamos dos elecciones ilegítimas seguidas...

"El pequeño Bush dice que estamos en guerra pero no es así porque para que haya guerra el Congreso tiene que votarla. Dice que libramos una guerra contra el terror, pero eso es una metáfora, aunque dudo que él sepa lo que significa 'metáfora'. Es como combatir la caspa; algo que no tiene fin ni sentido. Vivimos en una dictadura totalmente militarizada; todos somos espiados por el mismo gobierno. Las tres ramas del gobierno están en manos de esta junta militar".

"Cualquier cosa que usted sea", continúa, "ellos dicen que usted es exactamente lo contrario. Los hombres detrás de la guerra en Irak son cobardes que no pelearon en Vietnam, pero gastaron millones de dólares para probar que John Kerry, quien fue un genuino héroe de guerra independientemente de sus políticas, era un cobarde.
"Estúpidos, los medios actuales"

"Esto es lo que ocurre cuando se tiene control de los medios, y yo jamás había visto medios más despiadados, estúpidos y corruptos que los actuales".

Gore Vidal fue llamado de nuevo a Italia por Maria Ida Gaeta, directora del Festival de Massenzio, que tiene un talento genial para atraer a los grandes nombres. Vidal le contó alguna vez que la semi ruina de la Basílica de Massenzio fue el primer lugar que él vio de Roma en su primera visita a la ciudad, cuando tenía 12 años. Este retorno podría parecer de carácter sentimental, salvo que Vidal no es nada afecto a los sentimentalismos.

Le pregunté si hay algo que extrañe de Italia desde que se mudó en forma permanente a California, hace dos años. "Es sólo un lugar", dice y la hendidura desdeñosa aparece en su mejilla. "No soy sentimental cuando se trata de lugares".

Vamos, señor Vidal, cuénteme otra cosa. La mayor parte del año, de los 40 años que vivió con Howard Austen en una casa llamada La Rondinaia, o el Nido de Golondrina, podían verse nítidamente las empinadas cañadas infinitas bajando hasta el brumoso mar Tirreno, así como la rocosa y serpentina curva de la famosa y bella costa del sur de Nápoles. Es el tipo de lugar que se traduce en el paraíso para cualquiera que alguna vez haya deseado librarse de la lluvia y el esmog.

La vida de Vidal en La Rondinaia fue la larga culminación de su periodo italiano iniciado en 1959 cuando el director de Hollywood, William Wyler, lo contrató, junto con el dramaturgo británico Christopher Fry, para hacer el guión de la película Ben Hur. Se mudó a Roma para esa tarea.
"Sobre el mismo corredor en que estaba mi oficina", recuerda en un extracto de un nuevo e inédito volumen de memorias que leyó para el público de Massenzio, "Federico Fellini preparaba lo que se convertiría en La Dolce Vita. Le fascinaban nuestras enormes producciones de Hollywood. Al poco tiempo me llamaba Gorino (pequeño Gore), y yo le decía Fred".
"Ni Willy Wyler ni Sam (Zimbalist, el productor de Ben Hur), quisieron conocer a Fellini porque ambos sabían del mal hábito italiano de apropiarse de los costosos sets de las películas estadunidenses ya terminadas y usarlos para sus filmes. Creo que eso fue lo que pasó con Quo Vadis. Para evitar que se robaran los sets de Ben Hur, guardias seguían custodiándolos después de que cerró la producción. Pero antes de eso, a escondidas llevé a Fred al escenario del Jerusalén del siglo I. Estaba extasiado...".

Vidal apareció interpretándose a sí mismo en la película Roma, de Fellini, y también escribió para él un guión sobre la vida de Casanova, que fue filmado posteriormente. El y Austen vivieron primero en Roma y luego se mudaron al enorme Nido de Golondrina construido por la hija de Lord Grim Thorpe, abogado y político británico del siglo XIX, propietario de la mansión más pomposa del lugar, la Villa Cmbrone, que está a unos pasos de la casa que ocupó Vidal.
"Siempre acabo en casas grandes por tener tantos libros", dice Vidal. "Si no tuviera 8 mil volúmenes, estaría en algún departamento de una habitación".

"A pesar de su área de terracería", escribió un visitante poco antes de que Vidal se mudara, "La Rondinaia parece más terreno que propiedad, se yergue abruptamente en la parte más angosta de la propiedad y se reduce hasta convertirse en un acantilado. La casa es aérea; está más ligada con el cielo que con la tierra. Esta rara mansión europea prácticamente no cuenta con una fachada que anuncie el elevado estatus de quien la ocupa".

Ningún artículo sobre Vidal está completo sin citar a su constelación de amistades, y es verdad que el Nido de Golondrina recibió a muchos amigos vistosos en los 30 años que estuvo en manos de Vidal y Austen. Estos incluyen a Rudolf Nureyev, Lauren Bacall, Paul Newman, la princesa Margaret, Tennessee Williams, entre muchos otros. Pero más que un ambiente selecto, una vieja amiga vio soledad -una soledad muy productiva- en ese bastión italiano.

"Gore vive trabajando, pero la puerta a su enorme estudio siempre está abierta", dice Barbara Epstein, editora del New York Reveiw of Books, al recordar sus visitas. "Por la noche, después de una maravillosa cena rebosante de pasta en un pequeño pero hermoso comedor -porque Howard era un magnífico cocinero- se escuchaba música en el salón y se tomaba un poco del excelente vino local. Todo era muy relajado y acogedor.

"Es un anfitrión fabuloso porque le encanta tener compañía. El realmente trabaja en su casa, y lo hace muy duro en el invierno. Me imagino que añora la compañía porque actúa como esperando el momento en que llegaras para convivir contigo...".

Sí, trabajaba en Italia, pero como él me dijo, Estados Unidos siempre estuvo en sus pensamientos. Fue introducido a la política desde muy pequeño, gracias al abuelo senador que se obsesionó con la Constitución de Estados Unidos. Este país y sus males son un tema que jamás lo ha dejado en paz. Uno sospecha que, independientemente del clima, la comida y el paisaje, el principal mérito de Italia fue ayudarlo a mantener distancia de su patria y sus problemas.
Vidal cuenta que Fellini le explicó que eligió a Gorino para interpretarse a sí mismo en Roma, "porque es típico de cierto personaje anglo que viene a Roma y se vuelve nativo". Pero Vidal dice que esto es absurdo. "Nunca aprendí italiano, mucho menos dialecto de Roma, y pasaba los días en la biblioteca investigando el siglo IV después de Cristo, así que me volví lo menos 'nativo' que pude".

"No soy sentimental cuando se trata de lugares"

"No soy sentimental cuando se trata de lugares", dice Vidal, pero parece posible que detrás de esa aura de granit y juicios fríos y bellamente construidos, existan sentimientos demasiado dolorosos para ser mostrados. "Me vuelvo nostálgico cuando leo dónde que en 1992 yo estaba en mi estudio, en Ravello", dice a su público en Roma cuando cita un pasaje de Palimpsest, un volumen anterior de memorias: "Un cubo blanco con techo de bóveda y una ventana a mi izquierda con vista hacia el golfo de Salerno, en dirección a Paestro. En ese momento, un mar gris metálico había creado una bruma blanca capaz de hacer palidecer al sol más hostil.

"Cuando cito estas líneas, me obligo a volver a ese entonces, cuando Howard todavía vivía y nuestro mundo aún no había sido despedazado".

© The Independent